El Real Madrid arrasa al Alavés con una victoria 5-0

El Real Madrid igualó con gran esplendor la mejor racha sin derrotas de su historia, llegando por primera vez a 30 partidos consecutivos sin caer en una misma Liga, exhibiendo su poder ofensivo con Jude Bellingham abriendo el marcador y luego asistiendo al doblete de Vinícius, en una jornada marcada por el regreso triunfal de la mejor versión de Courtois.

El Real Madrid no disminuye la intensidad. Juega con la final de la Liga de Campeones en mente, con la reincorporación de los titulares tras tres jornadas de apariciones esporádicas, excepto Rüdiger, quien cede su lugar a Militao para que gane ritmo en el mejor partido desde su regreso y se sume a los candidatos para iniciar en la gran cita de Wembley.

A las actuaciones individuales se suma el protagonismo de Courtois. Tres porterías a cero en tres encuentros. Mostrando reflejos desde el inicio al enfrentar el disparo de Samu y recuperando sensaciones al desviar el remate lejano de Hagi cuando el Real Madrid ya dominaba con autoridad. Los mismos protagonistas que pusieron a prueba al belga en el segundo tiempo, especialmente con una parada abajo, junto al poste, que zanja el debate sobre la portería para la final. El mejor guardameta del mundo ha regresado.

En el estadio donde la magia de la zurda de Gica Hagi enamoró al madridismo, aparece su hijo, Ianis, para añadir destellos de calidad a un duelo que el campeón tiñó rápidamente de blanco. La celebración anticipada de LaLiga no reduce el apetito goleador de unos jugadores que no pueden desconectarse sin competir dos semanas. Pasaron fácilmente por encima del Alavés desde que anotaron en su primera llegada. El toque preciso de Kroos, el toque sutil de Bellingham con más aroma a centro que a remate pero con una trayectoria imparable para Owono.

El Real Madrid bajó la intensidad tras la goleada, siendo más permisivo en las marcas para permitir que Courtois se luciera, mientras los jugadores mostraban hambre en el ataque. En ese aspecto destaca Vinícius, que no escatima esfuerzos y, además de marcar, buscó que su compañero Rodrygo también lo hiciera. Esta vez no tuvo suerte en su intento de remate, rozándolo con un taconazo que Owono desvió abajo.

El Alavés, con sus objetivos cumplidos y sin nada más por lo que luchar, buscó su gol sin éxito. Lejos de encerrar a su equipo con un planteamiento defensivo, Luis García Plaza planteó el duelo para intentar disfrutar. Sin embargo, el castigo fue mayor porque el Real Madrid siempre quiso más. Tras perdonar Rodrygo y Valverde, Bellingham encontró espacio para conectar con el desmarque de Vinícius, quien cruzó su disparo con una excelente definición.

Y entre los intentos de Rodrygo, apareció Güler para aprovechar un rebote y aumentar su buen momento goleador con su cuarto tanto, el mejor promedio de LaLiga, que fue celebrado por un Santiago Bernabéu en fiesta, contando los días hasta la final de la Champions en medio de la euforia generalizada.

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