
Familiares, amigos y docentes deben poner mayor atención a las señales de alerta que pueden arrojar los jóvenes sobre su salud mental, y la importancia de reconocer que pedir ayuda no es sinónimo de debilidad, sino de valentía.

Familiares, amigos y docentes deben poner mayor atención a las señales de alerta que pueden arrojar los jóvenes sobre su salud mental, y la importancia de reconocer que pedir ayuda no es sinónimo de debilidad, sino de valentía.