
Propuestas, Desafíos y Tensiones
En la Ciudad de Panamá, el 26 de febrero, se llevó a cabo el primer debate presidencial en preparación para las elecciones generales que tendrán lugar el 5 de mayo en Panamá. Este evento, que reunió a siete de los ocho candidatos presidenciales, estuvo marcado por un ambiente cargado de descalificaciones, insultos y ataques personales, contrastando con la presentación de ideas y propuestas bastante generales sobre los principales temas de interés nacional.
El expresidente Ricardo Martinelli (2009-2014) fue el único ausente en el debate, ya que se encuentra asilado en la embajada de Nicaragua mientras se espera que el Tribunal Electoral (TE) oficialice su inhabilitación tras su condena a más de 10 años de prisión por blanqueo de capitales.
Durante casi tres horas, los candidatos se esforzaron en exponer sus planes y propuestas sobre temas clave como la inseguridad ciudadana, la crisis financiera de la Caja de Seguro Social (CSS), la educación, el desempleo y el desarrollo sostenible. Sin embargo, algunos participantes se quejaron del poco margen de tiempo para expresarse de manera completa.
Participaron en el debate el expresidente Martín Torrijos (2004-2009) por el Partido Popular (PP); el actual vicepresidente José Gabriel Carrizo, representando al Partido Revolucionario Democrático (PRD); Rómulo Roux, en representación de la alianza de Cambio Democrático (CD) y el Partido Panameñista (PPa); Ricardo Lombana, por el partido Moca; y los aspirantes por la libre postulación Melitón Arrocha, Maribel Gordón y Zulay Rodríguez.

A pesar de las diferencias ideológicas y políticas, casi todos los candidatos coincidieron en la urgencia de abordar el desempleo, que actualmente afecta al 7.4% de la población, garantizar el acceso a la educación y mejorar su calidad, así como abaratar el precio de los servicios públicos y resolver la crisis de las pensiones de la CSS sin aumentar las cuotas ni la edad de jubilación.
Uno de los puntos más candentes del debate fue la discusión sobre la inseguridad ciudadana y la corrupción. Ricardo Lombana destacó la necesidad de limpiar las instituciones de la corrupción y la «narcopolítica», mientras que Rómulo Roux propuso fortalecer a la Fuerza Pública y enfocarse en la prevención y reinserción de los exprivados de libertad.
Sin embargo, el intercambio más acalorado ocurrió entre Rómulo Roux y Martín Torrijos, cuando Roux sugirió que para lograr un verdadero cambio en el país se necesita compromiso y independencia del sistema político. Torrijos respondió acusando a Roux de vivir de las empresas que explotan los derechos de los panameños, a lo que Roux contraatacó comparándolo con un «nini», insinuando que Torrijos es alguien que ni trabaja ni estudia.
La economista Maribel Gordón, quien se quejó del tono de las descalificaciones personales, destacó la importancia de centrarse en las propuestas por una vida digna en lugar de recurrir a insultos. Gordón, relacionada con grupos de izquierda y con ideales socialistas, expresó su descontento por el escaso tiempo para explicar sus propuestas durante el debate.
Los próximos dos debates están programados para el 13 de marzo en la provincia de Chiriquí y el 17 de abril en la Ciudad de Panamá, donde se espera que los candidatos continúen discutiendo sobre los desafíos y las soluciones para el futuro de Panamá.


