
La vida cambió para el señor Amador García, quien lleva más 20 años al servicio de la parroquia San Isidro de Soná, provincia de Veraguas. El pasado 9 de octubre cuando se registró el potente sismo de 7.5 en Panamá, permaneció dos horas debajo de los escombros, tras el colapso de la torre del templo, y logró sobrevivir aferrado a su fe y aceptando la voluntad de Dios.



