
Ricardo Martinelli en la Política Nacional
En un giro diplomático destacado, la cancillería de Panamá emitió este martes una enérgica llamada de atención a su homóloga nicaragüense por la supuesta intromisión del expresidente panameño Ricardo Martinelli en los asuntos políticos del país centroamericano. Desde que se encuentra asilado en la embajada de Nicaragua desde el pasado 7 de febrero, Martinelli ha sido objeto de numerosas críticas por sus declaraciones y acciones que parecen influir en la política panameña.
A través de una carta dirigida al Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua, reproducida por medios locales, la Cancillería panameña expresó su rechazo hacia la «actitud permisiva» de la jefa de misión nicaragüense por permitir que Martinelli realice declaraciones públicas y acciones que, según Panamá, están en contra de la tranquilidad pública y la no intervención en asuntos internos de otro país. A pesar de las supuestas normas internacionales invocadas por Nicaragua para justificar la presencia de Martinelli en su embajada, Panamá instó a Nicaragua a asegurar que el expresidente se mantenga dentro de los límites establecidos.
La carta de la Cancillería panameña también enfatizó la responsabilidad de Nicaragua de evitar cualquier acción que pueda perturbar la estabilidad política de Panamá y solicitó que se respete plenamente el llamado de atención expresado en la nota. Este mensaje refleja la preocupación de Panamá por las acciones de Martinelli y su posible influencia en la política interna del país.
Ricardo Martinelli, quien lidera las encuestas como uno de los favoritos para las elecciones generales programadas para el próximo 5 de mayo en Panamá, se encuentra en una situación legal incierta debido a su posible inhabilitación por parte de las autoridades electorales. Su condena a más de 10 años de prisión por blanqueo de capitales ha generado controversia y ha dejado en duda su elegibilidad para participar en las elecciones.

Aunque Martinelli no estuvo presente en el primer debate presidencial celebrado el lunes, su presencia virtual desde la embajada de Nicaragua generó expectativas sobre un posible anuncio especial a través de sus redes sociales. En caso de que Martinelli sea finalmente inhabilitado, su compañero de fórmula José Raúl Mulino podría asumir su candidatura presidencial. Martinelli ha expresado públicamente su confianza en Mulino y ha instado a sus seguidores a votar por él.
El expresidente ha alegado que la condena en su contra es resultado de una persecución política destinada a evitar su participación en las elecciones. Fundador del partido Realizando Metas (RM), Martinelli ha insistido en que solicitó asilo en Nicaragua debido a ser un «perseguido político» en Panamá. Sin embargo, estas afirmaciones han sido negadas por el presidente panameño Laurentino Cortizo.
Además de su condena por blanqueo de capitales, Martinelli enfrenta otros cargos en España relacionados con presunta corrupción por sobornos pagados por la constructora española FCC en Panamá, así como por supuesto espionaje en la isla de Mallorca.
La situación de Martinelli y su presencia en la embajada de Nicaragua continúan siendo temas de debate en Panamá y en la comunidad internacional, reflejando la complejidad de la política y la justicia en la región centroamericana. La repercusión de estas acciones y decisiones no solo afecta a los protagonistas directos, sino que también influye en el futuro político y diplomático de ambos países.



